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18 enero, 2018

¡OJO AL PIOJO! (2)

Intentando vencer el tedio, repasando la cuenta de facebook, se me cruza entre la farfolla uno de esos titulares vistosos: "Método del peinado húmedo, un remedio eficaz contra piojos". Inevitáblemente me lanzo, no puedo reprimir la curiosidad y el interés después de tantos años bregando con las familias y los piojos en la escuela.




Tras la lectura y el análisis detenido del artículo quedo medianamente sorprendido, pues la propuesta resume una de las formas ancestrales (junto al ofensivo rapado), de eliminar los piojos; el método de la abuela con respaldo epidemiológico y, canjeando, el culinario vinagre por el más familiar suavizante para el pelo.
Hará un par de años de la entrada que sobre piojos publiqué en el Blog, pensando que sería la definitiva, o al menos duradera en el tiempo, pero me animo a difundir esta aportación ya que merece la pena probarlo en todos los casos antes de inundar la testa de los niños con potingues para matar bichos de manera intensiva e indefinida.
Desgraciadamente, la aplicación de repelentes, champús, lociones, amén de toda clase de mejunjes, demuestran indudáblemente que puede más el marketing del remedio fácil que el sentido común, la paciencia y el cuajo con el que hay que afrontar estas cosas. Matizaría, sin embargo, lo de "remedio eficaz", ya que suena más a eslogan comercial que al método tradicional de la abuela.





Cierto que, en teoría, el método parece excelente para erradicar los piojos en el medio familiar, pero desafina cuando lo trasladamos al medio escolar, a mi entender, por dos motivos:

1. Requiere de TESÓN, PACIENCIA y DEDICACIÓN, cualidades o condiciones en extinción en esta sociedad de las prisas.
2. Necesita de la adopción de una serie de medidas de corte conductual que modifique las pautas de comportamiento social en los niños y en los no tan niños, como más adelante veremos. Y esto, salvando los prejuicios de quienes se rasgan las vestiduras cuando se desaconsejan determinados comportamientos “sociales” puede conseguirse con la educación.

Por tanto, este método podríamos definirlo como MÉTODO DEL SENTIDO COMÚN, que se debería de poner en práctica "de oficio" en cuanto tengamos conocimiento de una infestación en el cole o en el insti. Hay que tener mucha paciencia y continuarlo, al menos durante el tiempo que aconseja pues se basa fundamentalmente en atacar mecánicamente el ciclo biológico del parásito y lo mejor, sin duda, NO TIENE CONTRAINDICACIONES, NI EFECTOS SECUNDARIOS, salvo los que puedan derivarse del roce e interacción humana madre/padre-hijo/hija, y que en ocasiones pueden hasta ser beneficiosos: una oportunidad de 30 minutos diarios para charlar (hay que ser optimista, pues lo demás no es práctico).

Las recomendaciones para aplicar correctamente el método descrito en el ensayo realizado por Hill y colaboradores son como siguen:



A. PROLEGÓMENOS
1. Utilizar un lugar con buena iluminación
2. Colocar una toalla blanca sobre los hombros del niño (para ver el contraste de los parásitos al caer)
3. Colocarse las gafas si tiene problemas para ver a corta y media distancia.
4. Aplicar el método en un momento del día en que NO TENGA PRISAS, necesitará, al menos 30 minutos.



B. MÉTODO DE APLICACIÓN DEL PEINADO HÚMEDO 
1. Lavar el cabello con un champú normal
2. Aplicar acondicionador en abundancia para ayudar a alisar y desenredar
3. Alisar y desenredar el cabello húmedo utilizando un peine de dientes anchos (un peine normal).
4. Una vez que el peine corre con suavidad por el pelo, sin dar tirones, cambiar a una lendrera.
5. Asegúrese de que los dientes de la ranura del peine de fijen en el cabello desde la raíz, sacando el peine hasta las puntas del cabello con cada peinada.
6. Compruebe la lendrera después de cada peinada, eliminando los piojos enjuagando el peine
7. Dividir la cabeza en secciones, recorriéndola completamente, mechón a mechón.
8. Enjuague finalmente la cabeza del acondicionador. Dependiendo de la longitud del cabello, esto puede haber tomado 10 minutos (pelo corto) a 30 minutos (para el pelo más largo) 
9. Repetir el procedimiento en el que se peina el pelo mojado para comprobar si hay cualquier piojo que podrían haberse perdido la primera vez.

El método utilizado en el ensayo es repetir el procedimiento de peinado en húmedo cada 3 días, hasta que en cuatro ocasiones consecutivas no se detectan piojos de la cabeza

C. PAUTAS EDUCATIVAS PARA PREVENIR LAS REINFESTACIONES 
1. Explicar a los niños y adolescentes que los piojos se contagian al juntar cabeza con cabeza (abrazos, selfies, …), o compartiendo elementos de aderezo capilar (cintas, diademas, gomas, gorras, horquillas, …) con el fin de que eviten estos comportamientos en la medida de lo posible.
2. Llevar el pelo recogido. Perderán glamour, seguramente, pero ganaran en quebraderos de cabeza por esta causa.



https://www.ocu.org/consumo-familia/bebes/informe/piojos-como-acabar-con-ellos


Mariano Andújar 

Médico del Equipo de Orientación Educativa

Linares (Jaén)

22 diciembre, 2015

¡OJO AL PIOJO!



Debo reconocer que sentí algo parecido al pánico cuando mi hija, con seis años de edad, me dijo que le picaba mucho la cabeza. Y eso que estaba advertido, unos días antes había recibido una carta del colegio en la que recomendaban que revisáramos las cabezas de los niños, ya que se habían comunicado varios casos, alguno de ellos en la clase de Andrea. Lo especial del caso era que la carta estaba firmada por mí, una semana antes se la había entregado a la directora del Centro para que la remitiera a las familias. La carta contenía, además, las recomendaciones básicas para "empezar a trabajar".




Tirando de memoria, recuerdo que en aquel momento, en el baño de mi casa, con mi hija delante y una lendrera en la mano, comencé a reconocer que acababa de "colgar los galones" y me había convertido en un padre, que aquella retahíla que tanto había contado a otros padres, me la tenía que aplicar de "pe" a "pa".
Y bueno, tuve éxito, pude eliminar aquellos indeseables elementos, y la suerte de no tener que lidiar con ellos nunca más. Bueno, como padre; como médico "la vida sigue igual".




No, no creo que tenga fin. Mientras que el ser humano permanezca como lo conocemos, continuará acompañado de SUS parásitos. Sí, SUS, porque son de nuestra especie y solo desaparecerán cuando la especie de la que se sustentan desaparezca (salvo que sean más listos que nosotros y muten). Este es el primer mensaje que trato que entiendan las madres (los padres suelen estar en otras cosas) que acuden a las reuniones convocadas por los directores, alarmadas por algo que suelen entender mejor las abuelas que ellas.




Y lo segundo que les explico es que, igual que tienen un termómetro en casa para medir la temperatura cuando hay sospecha de fiebre, deben contar con una peinilla o lendrera, que, con toda seguridad, van a usar a lo largo de la escolaridad de sus hijos. Y lo digo en todos los colegios donde me han llamado, públicos y concertados, en los del casco urbano y en los de la periferia, porque hoy en día lo de los piojos es universal (bueno, en realidad siempre lo fue, otra cosa es que se reconociera). 





Y lo tercero, PARA MÍ LO MÁS IMPORTANTE, es que no pongan nada en la cabeza de sus hijos hasta que no constaten que tienen un piojo. Cada vez hay más niños atópicos y los productos, incluso los que dicen ser preventivos, no podemos olvidar que son productos químicos para matar bichos. Además, el uso continuado de productos que llaman preventivos lo que hace es vacunar a los piojos y, claro, cuando tenemos que echar mano del pediculicida, se resisten "como gato panza arriba".




Resumiendo, lo realmente importante que debemos transmitir sobre la pediculosis en mi opinión es:

- Asumir que algún día los tendremos en casa, si aún no han sido invitados.
- Que no se trata de un problema de salud importante, aunque sí hay que tomar cartas en el asunto, ya que sigue causando rechazo social, y, en algún caso concreto, puede ser causa de infecciones por rascado.
- Que la eliminación manual (con lendrera o peinilla) de las liendres (los huevos de los parásitos) sigue siendo aún el proceso fundamental para la desaparición de los parásitos.
- Que el control debe realizarse en toda la familia, ya que a veces recidiva, porque no se vigila y trata al resto de familia.
- Que se debe consultar al médico si, tras seguir las recomendaciones, no se logran erradicar los piojos, antes de continuar poniendo pediculicidas.
-  Que se deben seguir las recomendaciones al pie de la letra sobre los productos a utilizar y vigilar el mercadeo que existe con tratamientos de poca o ninguna eficacia demostrada, el último aparecido en el mercado o, en ocasiones, el que nos ofrecen con mayor margen comercial, que de todo hay.
- En caso de encontrar piojos y tratarlos con un pediculicida, REPETIR EL TRATAMIENTO QUÍMICO a los 7-10 días, sin dejar de aplicar el mecánico (peinilla o lendrera) diariamente.




A continuación relaciono algunos documentos escritos y audiovisuales que tratan, en mi opinión, muy bien el tema para obtener una información más precisa y que coincide con lo que venimos transmitiendo desde hace muchos años a las madres y a los pocos padres que se interesan en estas reuniones.
Y para terminar, una anécdota profesional; la primera charla que tuve que prepararme e impartir, recién acabada la licenciatura, como titular (sustituto) de sanidad, fue sobre Pediculosis (y jamás había visto uno).
Paradojas de la vida...